El Mundial 2026 ofrece historias que muchas veces exceden al fútbol. El partido, que se jugará desde las 16, protagonizarán Bélgica e Irán en el SoFi Stadium de Los Ángeles es un ejemplo perfecto. Ambos llegan obligados a ganar tras sus respectivos empates en el debut, pero la previa quedó marcada por situaciones muy diferentes que generaron repercusión internacional.

Bélgica igualó 1-1 frente a Egipto e Irán empató 2-2 con Nueva Zelanda, por lo que los cuatro integrantes del Grupo G suman un punto. En ese contexto, una victoria puede representar un paso enorme hacia la clasificación a los dieciseisavos de final.

La principal polémica del conjunto europeo tiene como protagonista a Jérémy Doku. El delantero del Manchester City abandonó temporalmente la concentración para asistir al nacimiento de su primer hijo, una decisión autorizada por la federación belga pero que despertó fuertes críticas en algunos sectores de la prensa europea.

La periodista francesa France Pierron llegó a calificar la situación como “repugnante” y cuestionó que el futbolista se ausentara durante una Copa del Mundo. Sin embargo, gran parte de los aficionados salió a respaldar al jugador y defendió su derecho a acompañar a su familia en un momento tan importante.

Mientras tanto, su presencia para el encuentro frente a Irán permanece en duda. Doku fue titular contra Egipto y su eventual ausencia podría obligar a realizar modificaciones en el esquema de Rudi García.

Del lado iraní, la preocupación pasa por otro lado. La selección continúa afrontando importantes restricciones logísticas derivadas de la situación política internacional. Debido a esas limitaciones, la delegación no puede establecerse en Estados Unidos y debió instalar su base de operaciones en México.

Además, los jugadores tienen restricciones para permanecer en las instalaciones deportivas utilizadas durante la competencia, lo que complica la planificación y la recuperación entre partidos. A pesar de esas dificultades, Irán mantiene intacta la ilusión de avanzar por primera vez a la fase eliminatoria de una Copa del Mundo.

Con el arbitraje del argentino Darío Herrera, el duelo promete tensión desde el primer minuto.